Hoja GinkgoBiloba 

Aunque el cerebro tan sólo representa entre el 0,8 y el 2% del peso total  del cuerpo, necesita una gran cantidad de energía, superior al 20%, para que funcione correctamente.

Descansar bien, practicar ejercicio físico y una nutrición equilibrada son pilares básicos para mantener la salud cerebral. Como ya hemos visto el cerebro pesa poco pero necesita mucho ya que para llevar a cabo los procesos cognitivos requiere mucha energía que en buena parte le proporcionan los nutrientes.

La degeneración de las funciones mentales, sobre todo de la memoria y la concentración, tiene una relación directa con el envejecimiento. Con el paso del tiempo se produce un incremento en la producción de radicales libres que son sustancias tóxicas para las células del cerebro que van deteriorando la función cognitiva y exponiendo al cerebro a padecer enfermedades neurodegenerativas y demencias.

Para estimular la actividad mental y prevenir el deterioro cognitivo relacionado con la edad, además de mantener una vida mental activa, es necesario aportar nutrientes que proporcionen energía y favorezcan la actividad cerebral. Estimular la circulación cerebral para que llegue más oxígeno al cerebro o aportar antioxidantes que protejan al cerebro de los radicales libres, son buenas estrategias para favorecer la actividad cerebral.