Vitamina D

Dra. Heidi Fritz, MA, ND - Bolton Naturopathic Clinic, Ontario (Canadá)

La vitamina D, también conocida como colecalciferol o "la vitamina del sol”, además de su conocido papel en la salud ósea, la vitamina D ha sido estudiada como un agente importante en la modulación de la función inmune, el humor, y la función cognitiva, así como en los factores de riesgo cardiovascular y efectos protectores contra el desarrollo del cáncer (1). En este artículo se revisará la ciencia más reciente en algunas de estas áreas.

La vitamina D y el Estado de Ánimo

La vitamina D es especialmente importante cuando nos adentramos en los meses de invierno. Debido a la reducción de la exposición al sol durante este tiempo, los niveles de vitamina D de una persona tienden a ser más bajos en los meses de invierno y en la primavera. Esto puede desempeñar un papel en el trastorno afectivo estacional (TAE), o las menos graves, pero aún desagradables como la "depresión de invierno(2).

Las neuronas del cerebro expresan el receptor VDR y por lo tanto responden a la vitamina D. Más de 7.300 adultos con enfermedad cardiovascular fueron evaluados por sus niveles de vitamina D en sangre y su asociación a la depresión. En comparación con los niveles óptimos (> 125 nmol/L, 50 ng/ml), los pacientes con niveles bajos (38-75nmol/L, 16-30 ng/ml) y muy bajos (≤ 37 nmol/L, 15 ng/ml) de vitamina D estaban en riesgo elevado de tener depresión, con un riesgo aumentado en más de dos veces en cada grupo (3).

Un estudio examinó el efecto de la suplementación de vitamina D en los síntomas depresivos durante los meses de invierno entre nueve mujeres con niveles de vitamina D en sangre <100 nmol / L (40 ng / ml). Después de la administración de suplementos de vitamina D, los niveles aumentaron en casi un 50 nmol / L y se registró una reducción de 10 puntos en la puntuación de la depresión (Inventario de Depresión de Beck) (2).

Otro ensayo controlado aleatorio evaluó los efectos de la suplementación con vitamina D entre más de 440 adultos con depresión. Después de un año a una dosis diaria de a 3000 a 6000 UI, hubo una mejoría significativa en la puntuación de la depresión en los dos grupos que recibieron vitamina D, pero no en el grupo placebo (4).

Por último, un ensayo comparó la efectividad de la vitamina D en combinación con un antidepresivo (fluoxetina), con la medicación sola. Un total de 42 pacientes con un diagnóstico de trastorno depresivo mayor fueron asignados al azar en dos grupos para recibir diariamente ya sea 1500 UI de vitamina D3 más 20 mg de fluoxetina o fluoxetina sola durante ocho semanas. Los resultados mostraron que la fluoxetina combinada con vitamina D fue superior a la fluoxetina sola, a partir de unas cuatro semanas (5)

La vitamina D y la Función Cognitiva

El papel de la vitamina D en los pacientes mayores con deterioro cognitivo leve o enfermedad de Alzheimer está empezando a recibir más atención por parte de los investigadores. Un estudio reciente demostró que la vitamina D puede ayudar a proteger las neuronas de la degeneración causada por la beta-amiloide (implicado en la enfermedad de Alzheimer) y el glutamato (un producto químico excitante potencialmente tóxico para el cerebro) (12).

Varios estudios han demostrado una asociación entre los niveles de vitamina D en la sangre y el deterioro cognitivo leve. Un estudio encontró una asociación entre los niveles de vitamina D y el deterioro cognitivo en un grupo de 165 pacientes con diabetes tipo 2 (13). Otro estudio siguió a más de 10.000 personas danesas durante 30 años. Este estudio encontró que los niveles de vitamina D se asociaron significativamente con el riesgo de desarrollar Alzheimer o demencia vascular (14).

Recientemente, una revisión sistemática analizó la relación entre la vitamina D y la memoria y diversas "funciones ejecutivas", como la velocidad de procesamiento, el cambio mental, y la actualización de la información. Los niveles más bajos de vitamina D se asocian con un mayor riesgo de las funciones ejecutivas pobres. Por otro lado, la suplementación con vitamina D resultó en la mejora de las funciones ejecutivas, aunque esto no fue significativo en comparación con grupos control (15).

Por último, un estudio prospectivo evaluó la capacidad de los niveles de vitamina D en sangre para predecir el riesgo de desarrollar demencia no asociada a Alzheimer. Cuarenta mujeres mayores fueron divididas en dos grupos en función de si tenían o no deficiencia de vitamina D. Tras 7 años de seguimiento encontraron una asociación entre un déficit de vitamina D al inicio del estudio y un aumento de casi 20 veces en la aparición de la demencia no asociada a Alzheimer. Esto sugiere que el tener unos niveles óptimos de vitamina D puede ser un importante factor protector contra el deterioro cognitivo y la demencia, incluso dentro de un período de tiempo relativamente corto de siete años (16).

El primer ensayo en humanos con altas dosis de vitamina D en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer está actualmente en curso (17)

La Vitamina D y la Inmunidad

Otro importante papel de la vitamina D es la modulación de la función inmune. Curiosamente, la vitamina D puede tanto mejorar la función inmune como disminuir la hiperreactividad inmune en enfermedades autoinmunes, asma o alergias.

La suplementación con vitamina D durante el invierno ha demostrado reducir las infecciones del tracto respiratorio superior, tales como el resfriado y la gripe. Por ejemplo, un estudio evaluó los efectos de 1.200 UI de vitamina D en escolares en los meses de invierno. Los resultados mostraron una reducción en el riesgo de gripe A del 40% en el grupo de vitamina D con respecto al grupo placebo. También hubo una reducción del 80% de ataques de asma entre los niños con un diagnóstico previo de asma (18).

Un estudio alemán evaluó el efecto de la vitamina D en combinación con otros micronutrientes (vitamina C, ácido fólico y selenio), en la función inmune en 192 pacientes propensos a infecciones recurrentes de las vías respiratorias alta. El estudio encontró que la mejoría de los síntomas fue significativamente mayor en el grupo con suplemento en comparación con el placebo. La vitamina D y suplementos de micronutrientes también mejoraron la frecuencia y severidad de los síntomas (19).

El asma es un estado de hiperreactividad inmune donde las vías respiratorias se inflaman, producen un exceso de moco y se contraen en respuesta a los desencadenantes ambientales como el polvo y los alérgenos. La vitamina D se ha demostrado mejorar los síntomas y la función inmune en pacientes con asma.

Un estudio que evaluó a más de 1.000 niños encontró que la deficiencia de vitamina D se asoció con peores resultados de la función pulmonar (20). Entre los niños que toman corticosteroides inhalados la función pulmonar de los niños deficientes en vitamina D fue menos de la mitad que la de los niños con niveles suficientes de vitamina D. (18).

Otro estudio encontró que los suplementos de vitamina D en niños con asma pueden reducir las exacerbaciones del asma experimentadas cuando los niños se resfrían o enferman de gripe. (21). La deficiencia de vitamina D en los adultos también se ha asociado con una peor función pulmonar, el aumento de la hiperreactividad de las vías respiratorias, y una peor respuesta al tratamiento con corticosteroides (22). Estas evidencias han hecho que incluso los expertos se hagan la pregunta de si la vitamina D merece tener un papel en el tratamiento convencional del asma (23).

Estos son sólo algunos de los beneficios de la vitamina D. Una evaluación del estado de la vitamina D (un análisis de sangre) puede ayudar a guiarle en la toma de la dosis más adecuada de vitamina D para usted. 


Bibliografía:

1 - Teleni, L., et al. “Clinical outcomes of vitamin D deficiency and supplementation in cancer patients”. Nutrition Reviews Vol. 71, No. 9 (2013): 611–621.
2 - Shipowick, C.D., et al. “Vitamin D and depressive symptoms in women during the winter: a pilot study”. Applied Nursing Research Vol. 22, No. 3 (2009): 221–225.
3 - May, H.T., et al. “Association of vitamin D levels with incident depression among a general cardiovascular population”. American Heart Journal Vol. 159, No. 6 (2010): 1037–1043.
4 - Jorde, R., et al. “Effects of vitamin D supplementation on symptoms of depression in overweight and obese subjects: randomized double blind trial”. Journal of Internal Medicine Vol. 264, No. 6 (2008): 599–609.
5 - Khoraminya, N., et al. “Therapeutic effects of vitamin D as adjunctive therapy to fluoxetine in patients with major depressive disorder”. The Australian and New Zealand Journal of Psychiatry Vol. 47, No. 3 (2013): 271–275.
6 - Annweiler, C., et al. “Combination of memantine and vitamin D prevents axon degeneration induced by amyloid-beta and glutamate”. Neurobiology of Aging Vol. 35, No. 2 (2014): 331–335.
7 - Chen, R.H., et al. “Serum levels of 25 hydroxyvitamin D are associated with cognitive impairment in type 2 diabetic adults”. Endocrine 2013 Aug 28. [Epub ahead of print].
8 - Afzal, S., S.E. Bojesen, and B.G. Nordestgaard. “Reduced 25 hydroxyvitamin D and risk of Alzheimer’s disease and vascular dementia”. Alzheimer’s & Dementia 2013. pii:1552-5260(13)02425 4. [Epub ahead of print]
9 - Annweiler, C., et al. “Meta-analysis of memory and executive dysfunctions in relation to vitamin D”. Journal of Alzheimer’s Disease Vol. 37, No. 1 (2013): 147–171.
10 - Annweiler, C., et al. “Serum vitamin D deficiency as a predictor of incident non-Alzheimer dementias: a 7 year longitudinal study”. Dementia and Geriatric Cognitive Disorders Vol. 32, No. 4 (2011): 273–278.
11 - Annweiler, C., et al. “Alzheimer’s disease—input of vitamin D with mEmantine assay (AD-IDEA trial): study protocol for a randomized controlled trial”. Trials Vol. 12 (2011): 230.
12 - Urashima, M., et al. “Randomized trial of vitamin D supplementation to prevent seasonal influenza A in schoolchildren”. The American Journal of Clinical Nutrition Vol. 91, No. 5 (2010): 1255–1260.
13 - Schmidt, K. and S. Zirkler. “[Dietary efficacy of a micronutrient combination in patients with recurrent upper respiratory tract infections. Results of a placebo-controlled double-blind study]” (article in German). MMW Fortschritte der Medizin Vol. 153, Suppl. 3 (2011): 83–89.
14 - Wu, A.C., et al; Childhood Asthma Management Program Research Group. “Effect of vitamin D and inhaled corticosteroid treatment on lung function in children”. American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine Vol. 186, No. 6 (2012): 508–513.
15 - Majak, P., et al. “Vitamin D supplementation in children may prevent asthma exacerbation triggered by acute respiratory infection”. The Journal of Allergy and Clinical Immunology Vol. 127, No. 5 (2011): 1294–1296.
16 - Sutherland, E.R., et al. “Vitamin D levels, lung function, and steroid response in adult asthma”. American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine Vol. 181, No. 7 (2010): 699–704.
17 - Gordon, B.R. “Should vitamin D supplementation be a regular part of asthma care?” Otolaryngologic Clinics of North America Vol. 47, No. 1 (2014): 97–108.