Síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP), antes SOP: síntomas, diagnóstico y tratamiento

Síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP), antes SOP
Revisión técnica: Iñigo Uriarte Pueyo (Director Técnico de Sura Vitasan) Fecha: 21 Julio 2026 Revisado: 21 Julio 2026
Síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP), antes SOP: síntomas, diagnóstico y tratamiento

Tabla de contenidos

El síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP) es el nuevo nombre acordado para el trastorno conocido como síndrome de ovario poliquístico (SOP). Es una condición hormonal y metabólica que puede afectar a las reglas, la ovulación, la piel, el cabello, la fertilidad, el control de la glucosa y el bienestar emocional.

El cambio de nombre no significa que haya aparecido una enfermedad nueva ni modifica por el momento los criterios utilizados para diagnosticarla. Su objetivo es corregir la idea de que todas las mujeres afectadas tienen quistes en los ovarios y destacar que sus efectos pueden ir mucho más allá de la función reproductiva.

Qué es el SOMP y por qué antes se llamaba SOP

El SOMP es una condición hormonal y metabólica en la que pueden combinarse ovulaciones poco frecuentes, un exceso de andrógenos y un aspecto característico de los ovarios en la ecografía. Los andrógenos, como la testosterona, son hormonas presentes tanto en hombres como en mujeres. Cuando su cantidad o su actividad es mayor de lo habitual, pueden aparecer síntomas como vello facial o corporal más grueso, acné persistente y caída del cabello.

En mayo de 2026, un consenso internacional acordó sustituir el nombre inglés polycystic ovary syndrome por polyendocrine metabolic ovarian syndrome. En español se está utilizando la denominación síndrome ovárico metabólico poliendocrino y el acrónimo SOMP.

El nombre anterior, síndrome de ovario poliquístico, podía resultar confuso por varios motivos:

  • No todas las mujeres diagnosticadas presentan ovarios de aspecto poliquístico.
  • Los pequeños folículos observados en una ecografía no son quistes ováricos.
  • Una mujer puede tener ese aspecto en los ovarios sin presentar el síndrome.
  • La condición puede afectar a la glucosa, los lípidos, la piel, el cabello, el sueño y la salud emocional.
  • Centrar el nombre en los ovarios podía hacer que se prestara menos atención al seguimiento metabólico.

El cambio será progresivo. Durante la transición seguirán coexistiendo SOMP, SOP y síndrome de ovario poliquístico en consultas médicas, informes sanitarios y búsquedas en internet. Puedes consultar el proceso de cambio en 👉 el consenso internacional publicado en The Lancet.

Cuáles son los síntomas del SOMP

Los síntomas del SOMP varían mucho entre mujeres y pueden cambiar con la edad, los tratamientos y la etapa reproductiva. En algunas mujeres predominan las reglas irregulares; en otras, el exceso de vello, el acné, los problemas de ovulación o las alteraciones de la glucosa y el colesterol. No es necesario presentar todos los síntomas.

Reglas irregulares y ovulaciones poco frecuentes

Las reglas muy espaciadas, impredecibles o ausentes pueden indicar que la ovulación no se produce con regularidad. En mujeres adultas, pueden considerarse irregulares los ciclos que duran menos de 21 días o más de 35 días. También conviene consultar cuando se producen menos de ocho menstruaciones al año o pasan más de 90 días entre dos reglas.

Una alteración menstrual aislada no confirma el SOMP. El embarazo, los cambios importantes de peso, el ejercicio físico intenso, el estrés, los problemas de tiroides, una concentración elevada de prolactina, algunos medicamentos y la perimenopausia también pueden modificar los ciclos.

Exceso de vello, acné y caída del cabello

El exceso de andrógenos puede producir vello grueso en la cara, la barbilla, el pecho, el abdomen o la espalda, además de acné persistente y pérdida de densidad capilar. El crecimiento de vello grueso en zonas donde habitualmente es menos visible en las mujeres se denomina hirsutismo. Es una de las señales más características del exceso de andrógenos.

El acné o la caída del cabello, cuando aparecen solos, no permiten identificar la causa. Deben valorarse junto con la regularidad de las reglas, otros síntomas y, cuando sea necesario, un análisis hormonal.

La pérdida capilar también puede relacionarse con falta de hierro, problemas de tiroides, estrés, determinados medicamentos o enfermedades del cuero cabelludo. Puedes ampliar estas diferencias en 👉 la guía sobre alopecia androgénica.

Alteraciones de la glucosa y el colesterol

El SOMP se asocia a un mayor riesgo de alteraciones en el control de la glucosa, diabetes tipo 2 y cambios en el colesterol y los triglicéridos. En algunas mujeres también puede acompañarse de una mayor acumulación de grasa en la zona abdominal.

En muchos casos interviene la resistencia a la insulina, que aparece cuando los tejidos responden peor a esta hormona. Para mantener estable la glucosa, el organismo puede producir más insulina de la necesaria, y ese exceso puede estimular la producción de andrógenos en los ovarios y dificultar la ovulación. Sin embargo, no todas las mujeres con SOMP tienen resistencia a la insulina ni presentan sobrepeso. Por eso, el peso o el aspecto físico no permiten confirmar ni descartar el síndrome.

Ansiedad, estado de ánimo y problemas de sueño

Las mujeres con SOMP presentan con mayor frecuencia ansiedad, síntomas depresivos, malestar con su imagen corporal y dificultades relacionadas con la alimentación. Estos problemas no deben considerarse una simple consecuencia estética. El acné, el exceso de vello, la caída capilar, la dificultad para conseguir un embarazo y el estigma relacionado con el peso pueden afectar de forma importante a la calidad de vida.

También existe una mayor frecuencia de apnea obstructiva del sueño, un trastorno en el que la respiración se interrumpe repetidamente mientras se duerme. Los ronquidos habituales acompañados de sueño poco reparador, dolor de cabeza al despertar, cansancio o somnolencia durante el día justifican una valoración médica.

Por qué aparece el SOMP

El SOMP no tiene una única causa conocida, sino que aparece por la interacción entre la predisposición genética, el funcionamiento de los ovarios, las hormonas y el metabolismo. Es frecuente que existan antecedentes familiares de SOMP o diabetes tipo 2. Sin embargo, tener familiares afectados no significa que todas las mujeres de la familia vayan a presentar los mismos síntomas.

Entre los mecanismos estudiados se encuentran:

  • Una producción o actividad mayor de andrógenos.
  • Alteraciones en las señales hormonales que regulan la ovulación.
  • Resistencia a la insulina.
  • Diferencias en la respuesta de las células de los ovarios.
  • Predisposición genética.
  • Interacción del tejido adiposo y otros factores metabólicos.

El exceso de peso puede intensificar algunas alteraciones hormonales y metabólicas, pero no es la única causa del SOMP. Tampoco es correcto atribuirlo a una falta de voluntad, a haber comido mal o a un alimento concreto.

Cómo se diagnostica el SOMP

En mujeres adultas, el SOMP se diagnostica cuando están presentes al menos dos de tres elementos principales, después de descartar otros problemas que puedan explicar los síntomas.

Para diagnosticarlo se valoran actualmente:

Elemento que se valora

Qué significa

Cómo puede detectarse

Ovulación irregular

La ovulación no se produce con la frecuencia esperada

Reglas muy espaciadas, ausentes o impredecibles

Exceso de andrógenos

Hay señales físicas o valores hormonales compatibles con una actividad androgénica elevada

Hirsutismo o niveles elevados de andrógenos en los análisis

Aspecto poliquístico de los ovarios

Se observa un número elevado de folículos pequeños o volumen mayor de lo esperado

Ecografía o, en algunas mujeres adultas, análisis de la hormona antimülleriana

Una mujer puede tener SOMP aunque sus ovarios no presenten un aspecto poliquístico. Cuando ya existen reglas irregulares y señales claras de exceso de andrógenos, la ecografía no siempre es necesaria para completar el diagnóstico.

Puedes consultar la información técnica completa en 👉 la guía internacional sobre evaluación y tratamiento del SOMP.

Qué pruebas puede solicitar el médico

No existe una única prueba que confirme o descarte el SOMP en todas las mujeres. El diagnóstico se basa en la combinación de los síntomas, la regularidad de las reglas, la exploración física y los resultados de distintas pruebas. La evaluación puede incluir:

  • Revisión de la duración y regularidad de los ciclos menstruales.
  • Valoración del exceso de vello, el acné y la caída del cabello.
  • Exploración física y medición de la presión arterial.
  • Análisis de testosterona total y libre.
  • Otras pruebas hormonales según los síntomas.
  • Análisis de glucosa y hemoglobina glicosilada, que refleja el nivel medio de glucosa de los últimos meses.
  • Prueba de tolerancia oral a la glucosa, que permite observar cómo responde el organismo después de tomar una bebida con una cantidad determinada de glucosa.
  • Análisis de colesterol y triglicéridos.
  • Ecografía de los ovarios cuando aporte información necesaria.
  • En determinadas mujeres adultas, análisis de la hormona antimülleriana, una hormona relacionada con el número de folículos presentes en los ovarios.

La hormona antimülleriana no debe utilizarse por sí sola para confirmar el SOMP. Su resultado debe interpretarse junto con la edad, los síntomas y el resto de la evaluación. Tampoco es necesario realizar siempre una ecografía y un análisis de hormona antimülleriana. Utilizar ambas pruebas sin una razón clínica clara podría aumentar el riesgo de diagnosticar el síndrome en mujeres que no lo tienen. Los análisis de insulina en ayunas tienen una utilidad limitada para detectar resistencia a la insulina y no se consideran una prueba imprescindible en todas las mujeres con SOMP.

Qué otros problemas deben descartarse

Antes de confirmar el SOMP, el médico debe descartar otras causas de reglas irregulares o exceso de andrógenos. Según los síntomas y los antecedentes, puede ser necesario valorar:

  • Embarazo.
  • Problemas de tiroides.
  • Una concentración elevada de prolactina.
  • Alteraciones hereditarias de las glándulas suprarrenales.
  • Síndrome de Cushing, que produce un exceso prolongado de cortisol.
  • Tumores que producen andrógenos.
  • Pérdida de la menstruación relacionada con una alimentación insuficiente, estrés o ejercicio físico intenso.
  • Efectos de medicamentos o tratamientos hormonales.

La aparición rápida de vello corporal muy abundante, una voz más grave, un aumento llamativo de la musculatura u otros cambios físicos masculinizantes no es habitual en el SOMP. Estos signos requieren una valoración prioritaria para descartar otras causas.

Cómo se diagnostica el SOMP en adolescentes

En adolescentes, el diagnóstico requiere reglas anormalmente irregulares para el tiempo transcurrido desde la primera menstruación y señales claras de exceso de andrógenos.

La ecografía y la hormona antimülleriana no se recomiendan para diagnosticar el SOMP durante la adolescencia. En esta etapa, los ovarios pueden mostrar numerosos folículos y las reglas pueden ser irregulares como parte normal de la maduración. Durante el primer año después de la primera menstruación es habitual que los ciclos no sean regulares. Cuando existen algunos síntomas, pero todavía no se cumplen los elementos necesarios para confirmar el síndrome, puede realizarse un seguimiento sin establecer un diagnóstico definitivo. Este enfoque permite vigilar los síntomas sin convertir cambios normales de la pubertad en una enfermedad.

¿Tener ovarios poliquísticos significa tener SOMP?

Tener ovarios con aspecto poliquístico en una ecografía no significa necesariamente que exista SOMP. Una mujer puede presentar numerosos folículos pequeños sin tener reglas irregulares ni un exceso de andrógenos. También puede suceder lo contrario: cumplir las condiciones para el diagnóstico, aunque la ecografía no muestre ese aspecto.

Los folículos son pequeñas estructuras normales de los ovarios en las que se desarrollan los óvulos. No deben confundirse con quistes ováricos, que son lesiones diferentes y pueden tener otras causas.

Qué riesgos para la salud se asocian al SOMP

El SOMP se asocia a un riesgo mayor de determinados problemas metabólicos, reproductivos y emocionales, aunque no todas las mujeres desarrollarán complicaciones.

Glucosa, diabetes y salud cardiovascular

El control de la glucosa debe evaluarse en todas las mujeres diagnosticadas, con independencia de su peso. La prueba de tolerancia oral a la glucosa permite observar cómo responde el organismo después de tomar una bebida con una cantidad determinada de glucosa. Es la prueba más precisa para detectar alteraciones del control de la glucosa en mujeres con SOMP. Cuando no pueda realizarse, el médico puede solicitar glucosa en ayunas o hemoglobina glicosilada, aunque estas pruebas ofrecen menos precisión.

También conviene controlar:

  • Presión arterial.
  • Colesterol total.
  • Colesterol LDL y HDL.
  • Triglicéridos.
  • Consumo de tabaco.
  • Antecedentes familiares de diabetes o enfermedades cardiovasculares.
  • Actividad física y tiempo que se pasa sentado.

La frecuencia de estos controles dependerá de la edad, los resultados anteriores, los antecedentes familiares y otros factores de riesgo.

Revestimiento interno del útero y ausencia prolongada de reglas

Pasar largos periodos sin menstruación puede favorecer un engrosamiento excesivo del revestimiento interno del útero, llamado endometrio. Las mujeres con SOMP presentan un riesgo relativo mayor de hiperplasia endometrial, que es un crecimiento excesivo de este tejido, y de cáncer de endometrio antes de la menopausia. Sin embargo, el riesgo absoluto sigue siendo bajo. Esto significa que el riesgo aumenta en comparación con una mujer sin SOMP, pero la mayoría de las mujeres afectadas no desarrollarán cáncer de endometrio.

No se recomienda realizar pruebas de detección rutinarias a todas las pacientes. Regular los ciclos o utilizar medicamentos con una acción similar a la progesterona cuando estén indicados ayuda a proteger el revestimiento del útero.

Embarazo

El SOMP se asocia a un riesgo mayor de diabetes gestacional, presión arterial elevada y otras complicaciones durante el embarazo. Antes de buscar una gestación conviene revisar:

  • Presión arterial.
  • Control de la glucosa.
  • Medicación y complementos utilizados.
  • Necesidad de ácido fólico.
  • Consumo de tabaco y alcohol.
  • Calidad del sueño.
  • Salud emocional.

Tener un riesgo mayor no significa que el embarazo vaya a presentar complicaciones. Un seguimiento adecuado permite detectar y tratar los problemas de forma temprana.

Cómo se trata el SOMP

El tratamiento se adapta a los síntomas, el riesgo metabólico, la edad y el deseo de embarazo de cada mujer. No existe una pauta única. En algunas mujeres la prioridad será regular las reglas; en otras, mejorar el acné, reducir el exceso de vello, controlar la glucosa o favorecer la ovulación.

Alimentación, actividad física y peso corporal

Una alimentación suficiente y sostenible, el ejercicio y el descanso forman parte del tratamiento, aunque no se produzca una pérdida de peso. No existe una dieta específica que haya demostrado ser superior para todas las mujeres con SOMP. La alimentación debe adaptarse al estado de salud, las preferencias, las necesidades nutricionales y la relación de cada persona con la comida. Una base razonable puede incluir:

  • Verduras y frutas variadas.
  • Legumbres.
  • Cereales integrales, según tolerancia.
  • Fuentes suficientes de proteína.
  • Aceite de oliva y frutos secos.
  • Pescado y otras fuentes de grasas insaturadas.
  • Menor frecuencia de bebidas azucaradas y productos ultraprocesados.

No es necesario eliminar el gluten, los lácteos, la fruta ni los hidratos de carbono por el simple hecho de tener SOMP. Puedes ampliar estas pautas en 👉 la guía de alimentación antiinflamatoria. Este patrón puede servir como orientación general, pero no sustituye una pauta individual cuando existen diabetes, alergias, intolerancias o problemas relacionados con la alimentación.

Combinar actividad aeróbica, como caminar, nadar o montar en bicicleta, con ejercicios de fuerza puede beneficiar a la salud metabólica. También conviene interrumpir los periodos prolongados sin moverse y mantenerse activo a lo largo del día. No existe un único ejercicio obligatorio ni un programa válido para todas las mujeres.

El tratamiento no debe limitarse a indicar que todas las mujeres necesitan adelgazar. La alimentación, el ejercicio y el descanso pueden mejorar la salud aunque el peso no cambie.

Cuando existe un exceso de peso y la mujer desea reducirlo, una intervención individualizada puede mejorar algunos parámetros relacionados con la glucosa, las reglas o la ovulación. Deben evitarse las dietas extremas, la culpabilización y los objetivos poco realistas. Puedes ampliar este enfoque en 👉 la guía sobre pérdida de peso saludable.

Tratamiento de las reglas irregulares, el acné y el exceso de vello

Los anticonceptivos hormonales combinados pueden utilizarse para regular las reglas y mejorar el acné o el exceso de vello cuando no se busca un embarazo. En algunas mujeres se emplean periódicamente progestágenos, medicamentos con una acción similar a la progesterona, para provocar un sangrado y reducir el riesgo de engrosamiento del endometrio. La elección del tratamiento depende de los antecedentes médicos, el riesgo de trombosis y otros problemas cardiovasculares, las preferencias de la mujer y las posibles contraindicaciones.

El exceso de vello también puede abordarse con depilación láser, métodos cosméticos y, en casos seleccionados, medicamentos que reducen la acción de los andrógenos. Estos medicamentos necesitan supervisión médica y una anticoncepción eficaz cuando existe posibilidad de embarazo.

Tratamiento de las alteraciones metabólicas

La metformina puede considerarse cuando existen problemas relacionados con la glucosa, la respuesta a la insulina, el colesterol, los triglicéridos o la acumulación de grasa abdominal. No todas las mujeres con SOMP necesitan metformina. El médico debe valorar los análisis, los antecedentes, los efectos digestivos y los demás tratamientos.

En casos concretos también pueden utilizarse medicamentos autorizados para tratar el exceso de peso. Requieren prescripción y seguimiento y no deben presentarse como una solución universal para el SOMP. Cuando se utilizan determinados medicamentos para el control del peso, el médico debe revisar la posibilidad de embarazo y las medidas anticonceptivas necesarias, ya que algunos no deben utilizarse durante la gestación.

Cómo afecta el SOMP a la fertilidad

El SOMP puede dificultar el embarazo cuando la ovulación es irregular o no se produce, pero muchas mujeres consiguen una gestación de forma natural o con tratamiento.

Cuando la falta de ovulación es la principal dificultad y no existen otras causas de infertilidad, el ginecólogo o especialista en fertilidad puede valorar los tratamientos farmacológicos disponibles para estimular la ovulación. La elección dependerá de la situación clínica, los antecedentes y las necesidades de cada mujer. Antes de iniciar un tratamiento de fertilidad puede ser necesario valorar:

  • La edad de la mujer.
  • La  frecuencia de la ovulación.
  • La calidad del semen de la pareja, cuando proceda.
  • El estado de las trompas de Falopio.
  • El control de la glucosa.
  • La presión arterial.
  • Los medicamentos y complementos utilizados.

Complementos alimenticios en el SOMP: inositol, vitaminas y minerales

Algunos complementos alimenticios pueden ser útiles en mujeres con SOMP, pero su elección debe depender de los síntomas, los objetivos y la existencia de posibles carencias nutricionales.

Inositol y SOMP

El inositol es un compuesto natural que el organismo produce a partir de la glucosa y que también está presente en distintos alimentos. Participa en procesos relacionados con la acción de la insulina y el funcionamiento de los ovarios. Los complementos pueden incluir diferentes formas:

  • Mioinositol: es la forma más estudiada en mujeres con SOMP.
  • D-chiro-inositol: es otra forma del inositol que puede utilizarse sola o combinada con mioinositol.

Una revisión publicada en 2026, que reunió varios metaanálisis de ensayos clínicos, observó posibles mejoras en algunos indicadores relacionados con:

  • La resistencia a la insulina.
  • La ovulación.
  • Determinados valores hormonales y metabólicos.
  • Las tasas de embarazo.

No obstante, la solidez de los resultados varió según el aspecto analizado. Puedes consultar el estudio en 👉 la revisión de 2026 sobre inositol y SOMP.

Por tanto, los complementos con mioinositol pueden ser un apoyo en algunas mujeres, pero sus efectos dependen de cada caso y no todas obtienen la misma mejora en la regularidad de las reglas, la ovulación o la fertilidad. Todavía no existe suficiente evidencia para recomendar una proporción universal entre mioinositol y D-chiro-inositol, una misma cantidad o una duración válida para todas las mujeres. La pauta debe adaptarse a los síntomas, los análisis, la medicación y las circunstancias de cada paciente.

Vitamina D, hierro y vitamina B12

La suplementación con vitaminas y minerales puede ser útil cuando existe una carencia o riesgo de desarrollarla, pero no constituye un tratamiento específico del SOMP.

  • Vitamina D: corregir una carencia contribuye al mantenimiento de la salud ósea y muscular.
  • Hierro: corregir un déficit contribuye a la formación normal de glóbulos rojos y hemoglobina y puede reducir el cansancio asociado a la falta de hierro.
  • Vitamina B12: mantener niveles adecuados contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a la formación de glóbulos rojos.

Cuando se utiliza metformina durante periodos prolongados, puede ser conveniente controlar la vitamina B12, especialmente si existen otros factores de riesgo de déficit, ya que este medicamento puede reducirlos. 

Los complementos con inositol, vitaminas o minerales no sustituyen el tratamiento médico ni el seguimiento profesional. Su uso debe valorarse de forma individual y, en el caso de vitaminas y minerales, reservarse para situaciones de riesgo de carencia, alimentación insuficiente o déficit confirmado.

Cuándo consultar con un médico

Conviene consultar con un médico de familia, ginecólogo o endocrinólogo cuando las reglas son muy irregulares, desaparecen durante varios meses o se acompañan de señales de exceso de andrógenos. También se recomienda pedir valoración si aparece:

  • Un intervalo de más de 90 días sin menstruación.
  • Exceso de vello que aumenta rápidamente.
  • Acné intenso o persistente.
  • Caída progresiva del cabello.
  • Dificultad para conseguir un embarazo.
  • Sed excesiva o necesidad de orinar con mucha frecuencia.
  • Ronquidos acompañados de somnolencia durante el día.
  • Ansiedad, síntomas depresivos o problemas relacionados con la comida.
  • Sangrado menstrual muy abundante o prolongado.
  • Dolor pélvico intenso.

El dolor pélvico agudo no debe atribuirse automáticamente al SOMP. Puede relacionarse con un quiste ovárico complicado, una infección, un embarazo fuera del útero, una torsión del ovario u otras causas que requieren valoración urgente.


Preguntas frecuentes sobre el SOMP

  • ¿Se puede tener SOMP sin quistes?

Sí, una mujer puede tener SOMP aunque sus ovarios no presenten quistes ni un aspecto poliquístico. Los pequeños folículos observados en algunas ecografías son estructuras normales y no equivalen a quistes ováricos.

  • ¿Se puede tener SOMP con un peso normal?

Sí, el SOMP puede aparecer en mujeres con cualquier peso corporal. La presión arterial, la glucosa, el colesterol y los triglicéridos deben valorarse también en mujeres sin sobrepeso.

  • ¿Todas las mujeres con SOMP tienen resistencia a la insulina?

No, la resistencia a la insulina es frecuente, pero no aparece ni se manifiesta de la misma forma en todas las mujeres. No debe darse por supuesta únicamente por síntomas como cansancio, hambre o dificultad para perder peso.

  • ¿Existe una prueba definitiva para diagnosticar el SOMP?

No, el diagnóstico se basa en la combinación de las reglas, los síntomas, los análisis hormonales y, cuando sea necesario, una ecografía. Ningún resultado aislado de testosterona, insulina, hormona antimülleriana o ecografía confirma por sí solo el SOMP.

  • ¿El SOMP se cura?

El SOMP se considera una condición crónica, pero sus síntomas y riesgos pueden tratarse y mantenerse bajo control. El tratamiento puede mejorar la regularidad de las reglas, el exceso de vello, el acné, la ovulación y los valores de glucosa o colesterol.

  • ¿Existe una dieta específica para el SOMP?

No existe una dieta única que haya demostrado ser la mejor para todas las mujeres con SOMP. La alimentación debe ser suficiente, variada, sostenible y adaptada al estado de salud y a las preferencias de cada persona.

  • ¿El inositol sirve para tratar el SOMP?

El inositol puede valorarse como complemento y quizá mejorar algunos parámetros metabólicos, pero la evidencia sobre sus efectos en las reglas, la ovulación y la fertilidad sigue siendo limitada e incierta. No debe utilizarse como sustituto de los tratamientos médicos indicados.


Conclusión

El síndrome ovárico metabólico poliendocrino es el nuevo nombre del síndrome de ovario poliquístico y describe mejor una condición que puede afectar a las hormonas, la ovulación, el metabolismo y otros aspectos de la salud. El diagnóstico no depende de tener quistes ni de presentar sobrepeso. Para confirmarlo se valoran la regularidad de la ovulación, las señales de exceso de andrógenos, el aspecto de los ovarios y otras posibles causas de los síntomas.

El tratamiento debe adaptarse a las necesidades de cada mujer. La alimentación, el ejercicio y el descanso forman parte del cuidado general, mientras que los tratamientos hormonales, metabólicos o de fertilidad requieren una decisión individualizada. Los complementos como el inositol pueden valorarse en algunos casos, pero no sustituyen el diagnóstico, el seguimiento médico ni los tratamientos que cuentan con una evidencia más sólida.

Doctor en Farmacia en el Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidad de Navarra.

Responsable de la Dirección Técnica de Sura Vitasan